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Esclerosis múltiple: Las claves para un buen control de la enfermedad

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La esclerosis múltiple afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres.

El acompañamiento cercano del paciente con un especialista en Neurología y contar con la tecnología más avanzada es clave para un buen seguimiento y control de la esclerosis múltiple.

¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria que afecta a la mielina del sistema nervioso central. Por eso se dice que es una enfermedad desmielinizante. Aunque tradicionalmente se ha hablado de enfermedad inflamatoria, ahora se sabe que también existe un componente neurodegenerativo. La mielina es la cubierta protectora de los nervios. La afectación es exclusiva del sistema nervioso central. Esto incluye: cerebro, médula espinal y nervio óptico. Cuando se pierde la mielina, la conducción nerviosa se altera.

La prevalencia es de 100-120 por cada 100.000 habitantes en España y la incidencia se sitúa en 4 casos por cada 100.000 habitantes/año. Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), el perfil de paciente que se ve afectado por esta enfermedad es: predominantemente mujeres (3 de 4 pacientes), de entre 20 y 40 años. Los primeros síntomas suelen comenzar en personas en torno a los 25- 30 años. Solo el 5% de los pacientes que sufren esclerosis múltiple debutan antes de los 18 años.

«La causa exacta de la enfermedad no está clara, aunque sí que se ha podido demostrar que está vinculada a una reacción anormal del sistema inmunitario. Existen tanto factores genéticos como ambientales que favorecen el desarrollo de la enfermedad», explica la Dra. María José Ibáñez, neuróloga de Clínicas Biomédicas Ascires.

Síntomas y señales de alarma

La esclerosis múltiple es conocida como “la enfermedad de las mil caras” porque puede afectar a cualquier parte del sistema nervioso central y, por tanto, los síntomas pueden ser muy diversos. Algunos de estos síntomas, que también nos pueden servir como señales de alerta son:

  • Síntomas sensitivos, que se pueden dar en cualquier parte del cuerpo, incluyendo rostro, piernas, brazos y tronco:
    • Sensaciones anormales en ciertas partes del cuerpo, como hormigueo o entumecimiento (lo que en terminología médica se conoce como parastesia).
    • Alteraciones de la sensibilidad o el tacto (disestesia).
    • Trastorno de la percepción por el que la intensidad de sensaciones se atenúa (hipoestesia).
  • Síntomas motores: déficit motor que puede afectar a la cara y a las extremidades (bien sea a una sola parte del cuerpo o a ambas)
  • Problemas de equilibrio y coordinación.
  • Visión doble.
  • Problemas para articular y/o para deglutir.
  • Afectación de los esfínteres.

Los síntomas variarán en función de la ubicación de los nervios afectados y de la magnitud de la lesión que se haya producido. Por ejemplo, la doctora Ibáñez explica que las lesiones del nervio óptico darán síntomas visuales. “Se conoce como neuritis óptica retrobulbar y cursa con una disminución de la agudeza visual unilateral, asociada a un dolor retroocular que aumenta con los movimientos oculares. Puede provocar un punto ciego en la visión (escotoma central) y alteración en la percepción de los colores (conocida como discromatopsia)”, apunta.

La esclerosis múltiple también puede estar asociada a otro tipo de sintomatología que, como señala la Dra. María José Ibáñez, puede ser “muy invalidante”: problemas de concentración o memoria, cansancio crónico y/o depresión.

La Dra. María José Ibáñez, neuróloga en Clínicas Biomédicas Ascires.

Tipos de esclerosis múltiple

Existen diferentes tipos de esclerosis múltiple. La clasificación más común es la siguiente:

  • Esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR): es la forma más frecuente (aproximadamente el 85% de los casos) y se caracteriza por brotes de la enfermedad. Al principio, el paciente no tiene ningún síntoma, hasta que aparece un primer brote, del que generalmente se recupera bien, aunque a veces pueden quedar pequeñas secuelas. A lo largo del tiempo, irán apareciendo más brotes, con diferentes síntomas en función de la localización de la placa de desmielinización.
  • Esclerosis múltiple secundariamente progresiva: es la siguiente etapa de la forma remitente-recurrente. De manera general, ocurre tras 10-15 años de evolución de la enfermedad remitente-recurrente. Las formas EMRR, al cabo del tiempo, se convierten en secundariamente progresivas. Es decir, se produce un empeoramiento clínico progresivo, muchas veces sin brotes o con brotes sobreañadidos.
  • Esclerosis múltiple primaria progresiva (15% de los casos): Los síntomas en esta forma aparecen progresivamente. En general, no hay brotes de la enfermedad, aunque sí que pueden llegar a darse.

La Dra. Ibáñez indica que la evolución puede variar mucho de un paciente a otro. “Hay pacientes que pueden estar años sin ningún brote, y asintomáticos, mientras que otros tendrán formas más agresivas de la enfermedad”, señala.

Factores de riesgo

Como indicábamos anteriormente, hay factores genéticos y ambientales. Es probable que un factor ambiental pueda provocar una respuesta inmune anormal en una persona que disponga de cierta predisposición genética.

Los siguientes factores pueden elevar el riesgo a padecer la enfermedad:

  • Sexo femenino. En España, la esclerosis múltiple afecta 3 veces más a mujeres que a hombres.
  • Déficit de vitamina D.
  • Tabaquismo. Se vincula a un mayor riesgo a desarrollar esclerosis múltiple y a acelerar la aparición de la forma secundaria progresiva.
  • Obesidad infantil.
  • Haber tenido una infección por el virus de Epstein-Barr (EBV).
La resonancia magnética es una prueba clave para el diagnóstico y seguimiento de la esclerosis múltiple.
La resonancia magnética es una prueba clave para el diagnóstico y seguimiento de la esclerosis múltiple.

Esclerosis múltiple: diagnóstico, abordaje y seguimiento

Para el diagnóstico de la esclerosis múltiple se utilizan los criterios de Mc Donald, que fueron revisados en 2017. De forma general, se dice que tiene que haber diseminación espacial (lesiones en al menos 2 áreas distintas del sistema nervioso central) y temporal (es decir, síntomas diferentes separados en el tiempo).

“El diagnóstico se basa fundamentalmente en la historia clínica, la exploración neurológica y la resonancia magnética”, subraya la Dra. Ibáñez.

En cuanto al tratamiento de la esclerosis múltiple, la neuróloga destaca que existen las siguientes opciones terapéuticas:

  • Tratamiento del brote: corticoides a altas dosis. Los corticoides permiten acelerar la recuperación de los síntomas, pero no disminuirá las secuelas que se puedan dar. En ocasiones se puede indicar plasmaféresis, un procedimiento que separa el plasma de las células sanguíneas para extraer proteínas anormales o sustancias dañinas y que se emplea en ciertos tipos de trastornos autoinmunitarios.
  • Tratamiento de fondo: es el tratamiento que intenta modificar el curso de la enfermedad, disminuyendo el número de brotes en el tiempo y, por lo tanto, la discapacidad.
  • Tratamiento sintomático: para problemas urinarios, espasticidad, depresión, etc.

“El seguimiento se adapta a cada paciente, ya que va a depender de la forma más o menos agresiva de la enfermedad. Es un seguimiento fundamentalmente clínico y por resonancia magnética cerebral y medular. La frecuencia del seguimiento dependerá tanto de la forma de la enfermedad como del tratamiento de fondo de cada paciente”, indica la especialista.

En este sentido, la Dra. Ibáñez Juliá remarca el valor diferencial que se ofrece en clínicas especializadas como Ascires, donde existe un acompañamiento cercano del paciente con un neurólogo especialista. “Se ofrece un seguimiento estrecho, con cita rápida para aclarar dudas y resolver problemas e inquietudes ante posibles brotes. Además, se da un acceso rápido a las pruebas de resonancia magnética en caso de nuevo brote o dudas de nueva lesión, para adaptar lo mejor posible el tratamiento”, asegura.

Así se pone también el acento en la importancia que tiene en estos momentos contar con la tecnología más avanzada de cara a un buen seguimiento y control de la enfermedad.

Consejos básicos para pacientes con esclerosis múltiple

Contar con hábitos de vida saludable ayudará a un mayor bienestar del paciente. Por esta razón, entre las recomendaciones principales están:

  • Seguir una dieta saludable
  • Practicar ejercicio físico regular
  • Evitar el estrés
  • Evitar el consumo de tóxicos, como el tabaco o el alcohol.
  • Descansar bien, con un mínimo de 7 horas de sueño diarias.
  • Evitar el calor, ya que puede empeorar los síntomas del paciente.

Puedes consultar otros consejos sobre esclerosis múltiple y estilo de vida saludable en la web de la Asociación Esclerosis Múltiple España.

Para más información o cualquier tipo de consulta sobre esta patología, el equipo de Neurología de Clínicas Biomédicas Ascires está a tu disposición.

Ascires

Ascires es el grupo biomédico pionero en España en Diagnóstico por Imagen, Medicina Nuclear, Genética Médica y Oncología Radioterápica guiada por Imagen. Desarrolla su actividad para hospitales públicos y privados, así como en su propia red de Clínicas Biomédicas en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Con una trayectoria de más de 50 años y un equipo de más de 600 profesionales, el grupo Ascires centra su labor en diagnóstico y tratamiento, reinvirtiendo anualmente una media del 15% de los beneficios en I+D+i. Una reinversión que le permite la constante incorporación de lo último en tecnología y software médico.

En este sentido, Ascires Grupo Biomédico está focalizado en medicina personalizada de precisión, gracias a la continua innovación en el desarrollo de biomarcadores de inteligencia artificial y algoritmos de diagnóstico propios, que integran los datos genómicos, clínicos y los procedentes del Diagnóstico por Imagen.

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